Desde principio del año 2010 Europa se ve enfrascada en una profunda crisis , la denominada crisis del Euro. Surgida de una sucesión de acontecimientos que han ido afectando de manera progresiva a todos los Estados de la Unión Europea que componen la Zona Euro, a día de hoy no cesa ni aminora, sino que Europa se está viendo sumergida en nuevas situaciones que ponen en riesgo la economía de la Unión.
La deuda de Grecia fue el desencadenamiento principal del problema, debido a que generó un aumento del déficit de presupuesto y de las tasas de préstamo al país, llevando así a una crisis financiera global que afectaría a todos los países de la Zona Euro. Aunque, en la cumbre del euro celebrada la pasada semana se respiraba cierto alivio gracias al planteamiento de una nueva reestructuración de la deuda y el rescate de Grecia, actualmente, se ha visto desvanecido. La propuesta del Primer Ministro griego de someter a un referéndum dicho plan de rescate, y su posible rescate ha generado la previsión de nuevos escenarios aterradores para el país, pánico bancario y suspensiones de pago desordenadas, que podrían obligar a Grecia a su salida del euro; lo que ha puesto en jaque la viabilidad del mismo.
Sin embargo, esto no sólo compete a Grecia, sino que otros países pueden verse contagiados por el problema, hundiendo las bolsas de otros países, como España o Italia, que temen ya las repercusiones de esta "crisis griega" ya que han estado en otras ocasiones en el ojo del huracán y son fácilmente susceptibles de verse de nuevo afectadas.
Por Mercedes Gil Antón
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